Aprender compartiendo
El conocimiento adquiere valor cuando puede transmitirse.
El principio
Compartir obliga a ordenar lo aprendido y convierte una experiencia individual en una posibilidad colectiva.
Explicar un proceso, publicar una referencia, mostrar una prueba o enseñar una técnica exige hacer explícito aquello que durante el trabajo podía permanecer implícito. En ese acto de traducción también aprendemos: identificamos vacíos, revisamos supuestos y encontramos nuevas conexiones.
Por eso entendemos la comunicación como parte de la investigación. Publicaciones, recursos abiertos, clases, talleres y conversaciones no son actividades posteriores al proyecto; son mecanismos para poner el conocimiento en circulación y permitir que otros lo cuestionen, adapten y continúen.
En práctica
Cómo lo aplicamos
Documentar para que otro pueda comprender el proceso.
Publicar aprendizajes, referencias y herramientas cuando sea posible.
Usar la enseñanza y la conversación como formas de investigación.
